Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Las gallinas viejas hacen buen caldo.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Las flores son para los muertos.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Las indirectas del padre Cobos.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Las ideas están exentas de impuestos.
Las estrellas te aconsejan pero no te obligan.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Las grandes penas no se quejan.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.