Las cosas se toman según de quien vengan.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Las cosas se parecen a sus dueños.
La sed por el oro, socava el decoro.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Las dilataciones son peligrosas.
Las cosas lo que parecen.
Las dilaciones son peligrosas.
Las cosas de palacio, van despacio.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Las cosas claras y el chocolate espeso.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Las desgracias no vienen solas.
Las cañas se vuelven lanzas.
Las damas al desdén, parecen bien.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Las cuentas claras y las amistades largas.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Las cuentas claras y el chocolate espeso.
Las berzas de enero, espurren el puchero.
Las cruces son las escaleras al cielo.