Aunque los concejos de realengo recibiéron en Extremadura todo el apoyo que la corona les ofrecía, el predomínio de grandes espacios desabitados y la escasez de pobladores dispuestos a roturar y cultivar los nuevos y extensos territorios disponibles, puso de manifiesto la incapacidad de sus regidores para sostener a los colonos dentro del termino jurisdiccional asignado, requiriendo en consecuencia los monarcas una mayor colaboración de las ordenes militares, los otros miembros de la nobleza del ... (ver texto completo)