Creo que es del libro "La arboleda perdida", y que la anecdota la contaba Alberti: varios colegas de la Residencia de Estudiantes a los que se había unido Neruda, marchaban a recojerse a altas horas de la madrugada, ellos sabrían lo que llevaban ya en el cuerpo, habian salido de una churrería y al encontrarse con un cochero se pusierón a darle de comer chocolate con churros al caballo, la juerga que llevaban debia ser impresionante, de pronto Federico se fijo en un perro que por allí pasaba y despues ... (ver texto completo)