Este mensaje despectivo y ofensivo, describe (sin generalizar), el individualismo cerril, la crítica negativa y pesimista y hasta el gusto por el mal espectáculo. Si estos comportamientos se erradicaran y se optara por discutir de forma imparcial, desapasionada e inteligente los temas controvertidos, afrontando con valentía y autoconfianza las dificultades y problemas, comprobando día a día que no hay error que no contenga algo de verdad, ni verdades que no tengan una mínima parte de error; sería ... (ver texto completo)