Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Yantar sin vino, convite canino.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Ya no soy quien solía ser.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Ya que no seas casto, sé cauto.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Yantar sin vino, convite canino.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".