SAN PEDRO DE MERIDA: Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.

Volviendo bienes por agravios negocian los hombres sabios.

Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.

Ya me morí, y quien me lloró vi.

Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Yerba mala nunca muere.