Cada año miles de palomos cojos emigran de
Badajoz expulsados por su alcalde en busca de un sitio donde se les quiera. Pero hay un hombre que ha dicho basta. Bueno, un hombre no: Wyoming. Si los árabes han podido rebelarse, ¿por qué los palomos cojos no? Coged vuestras plumas y viajad con El Intermedio a Badajoz. Ha llegado la hora de reivindicar nuestros derechos.
Extremadura necesita urgentemente más palomos cojos. Si eres uno de ellos y quieres ir gratis a Badajoz, únete a nosotros. El Intermedio
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