El papel natural de la mujer, según Rousseau, era servir a los hombres, aunque estos sean unos tiranos: las mujeres son y deben ser “formadas para obedecer a una criatura tan imperfecta como el hombre, una criatura a menudo depravada y siempre imperfecta; debe aprender a someterse a la injusticia y a sufrir sin queja sus males que le son infligidos por su marido”.
Tere, menos mal, qué hoy día, ya las cosas han cambiado, en lo qué se refiere a las mujeres. Aunque todavia, quede algún fleco suelto. te mando un saludo desde BCN.