Apágame los ojos: puedo verte;
ciérrame las orejas: puedo oírte,
y sin pies puedo andar hacia ti,
y aun sin boca puedo invocarte.
Arráncame los brazos y te asiré
con el corazón como con una mano,
detén mi corazón y latirá mi cerebro,
y si incendias mi cerebro
te llevaré en mi sangre.
... (ver texto completo)
Que decía el maño aquél un día ya muy cabreado,
chifla, chifla todo lo que quieras,
que yo de aquí no me aparto.
Y escarriló el bicho,
¿no iba a escarrilá?
Paciencia.
Gracias.
Salud.
Apágame los ojos: puedo verte;
ciérrame las orejas: puedo oírte,
y sin pies puedo andar hacia ti,
y aun sin boca puedo invocarte.
Arráncame los brazos y te asiré
con el corazón como con una mano,
detén mi corazón y latirá mi cerebro,
y si incendias mi cerebro
te llevaré en mi sangre.

R. M Rilke

La memoria en tanto que exista, tiene mucho de indestructible.

Si ellos borran, no te quedará otra que volver a ponerlo, una dinámica absurda pero...
Un saludo, y mis votos positivos ... (ver texto completo)
No les gustas morenina.
Te quieren quitar del medio.
Y digo yo; ¿No seria más de provecho que se fueran a limpiar parque en vez de dedicarse a quitar fotos?
Las únicas que les interesa que no salgan son las que todos sabemos.
¿A qué perder el tiempo?
Iros a barrer el parque en vez de quitar fotos ¡puñetas ¡
TEMPRANO LEVANTÓ LA MUERTE EL VUELO
TEMPRANO MADRUGÓ LA MADRUGADA
TEMPRANO ESTÁIS RODANDO POR EL SUELO.

M. Hernandez.
Ayuntamiento de Almendral de 1992, en honor de aquellos hombres, mujeres y niños que asesinaron y no ahora no pueden hablar
Mírala, mírala, ahí está viendo pasar el tiempo.
Y mucho antes que esa tan famosa de los madriles.
Salud.
nigra sum sed fermosa.
Me parece Sierra, que de esta hecha, se van a refugiar en tus espesuras todos los santos y santines del desalmendrado almendral sin almendros, incluida la mocita de la fuente.
Así que, prepárate.
Salud.
Y san se acabó mocita, las demás ya las han eliminado.
Un abrazo y que tus dioses te protejan.
Salud.
Otra tontería, ¿Quién quiere ver esto?
¡Fuego a discreción!
Salud.
Lo que te decía antes.
Ni el Gran Maestre.
Salud.
Y tú tampoco, morenina.
Ya puedes empezar a rezar que no te salva ni el Gran Maestre del Temple.
Salud.
Mauro, de esta no te escapas.
Ni patrón ni leches.
Salud
Anda hombre, cómete un jiguinos.
¡A ver si revientas!
Salud.
¡Hola muchacho! Tú no creas que te vas a escapar. ¡Pues menudos somos los principales!
A vé si te crrreees túuuuu que.
Salud.
¿Qué te decía mocita?
Te ya ten matado tantas veces, que una más te igual, ¿a que sí?
Salud.