El uno de mayo un grupo de gente se dio cita en La Antigua, es la primera vez que yo caigo por aquí en esta fecha. Mientras se celebraba la misa opté por irme al “refalaero” con mis niños, y allí encontré a otros niños jabeños que, en esto de “resfalar”, dan sopas con honda a cualquiera. Este peñasco, por el que han resbalado todos los culos jabeños desde la invención de la vestimenta, es, después de la Virgen, uno de los sitios más mirado de toda la campiña. Ahora, en La Antigua se ha improvisado ... (ver texto completo)