Los más graves, pero graves de verdad en aquel accidente, fueron -afectivamente- el propio Pepe (bicho malo nunca muere, jajajaja) y, sobre todo, Pedro "Pelajigo", Sr. Lorenzo, que estuvo más pallá que pacá. Como no podía ser de otra manera, Alonsito Javier y este que suscribe (que siempre éramos los ultimos) nos quedamos, afortunadamente, esperando un próximo viaje que nunca se realizó.
Un abrazo jabeño,
Victoria, Leganes. Me dice mi
correo que tengo que contestaros. Lo intercalo y allá va aunque sea cortito.
Siento haber cometido el error de degradar a nuestras fuerzas armadas, a los que ya, desgraciadamente, no está entre nosotros y a los que afortunadamente están y que sea para muchos años.
Alfonso q. p. d. en la época que era profesor de mi hijo Guillermo, era teniente de ahí que se dirigiera, por indicación mia, a el como mi teniente, el se reía mucho con eso. Pero claro mi hijo tenía 9 años,
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