¡Hay que joderse Celestino!
¿Qué pasará el día que a los banqueros no les aseguren que, en caso de despido, no tienen sus ganancias a buen recaudo. Sea en
Suiza o en Caimanes, esas islas que suenan a todo menos a luna de miel placentera.
O sea, que dice el tío y se queda tan tranquilo, que a los curritos si hay que enviarlos a su casita a cuidar las
flores, se les envía y aquí no ha pasado nada. Y es que eso de tener que indemnizar a los que lleven un montón de años currelando en una empresa
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