UN DÍA DEL AÑO 1980, MÁS O MENOS, EN MI TAXI DE
MADRID LLEVE A VALENTIN GONZALEZ, A EMPADRONARSE, A LAS
ESCUELAS AGUIRRE.
Como se pasan los años
sin apenas darnos cuenta,
subiendo ciertos peldaños
que hoy la mente los comenta.
Manos grandes de guerrero
con la mirada perdida,
de su gesto aventurero
la
sombra marchaba herida.
... (ver texto completo)