ADSUBIA (Alicante)

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Míranos, ¡oh, Milagrosa!

Míranos, Madre de amor.

Míranos, que tu mirada

nos dará la salvación.

Son tus ojos los luceros

que en la noche del dolor,

dan aliento y esperanza

al humano corazón.

De tus manos extendidas

brotan rayos de fulgor:

son las gracias escogidas

que a tus hijos da el Señor.

¡Milagrosa! la plegaria

que a ti sube en un cantar,

a nos, vuelva transformada

en celeste bendición.

Te coronan las estrellas

con un nimbo de esplendor:

eres Reina de belleza,

de bondad y de perdón.
Alumbrado insuficiente y deficiente: Yo no se quién es el que miente, si el Sr. Permes o el ajuntament, en el tema de alumbrado, tanto en la calle de la Bomba como la calle de Forn, ya que son practicamente las dos unicas calles en las que se apagan tres de cada cuatro farolas lo que equivale a un 75%, para ahorrar en electricidad mejor sería apagaran un 25% en todo el municipio y no solo en esta calle: Es que poe lo visto nosotros somos los marginados del pueblo.
Otro tema es el de asignar los numeros correspondients a cada una de las puertas que existen en la calle de la Bomba
baronias de gallinera y ebo.
Hola he visto tu mensaje y creo que deberías preguntar en el Ayuntamiento de Alcalalí que es donde pertenece la llosa de Camacho. Alli podrás sacar la partida de nacimiento de tu abuelo. Hay varios Serra y Mestre, supongo que todos vienen de la misma rama. El pueblo es muy pequeño y la mitad de gente que vive son extranjeros la mayoría ingleses. Yo tengo 66 años y a pesar que ya no vivo en la Llosa cada año voy un par de veces y recuerdo que había un señor que le llamábamos "el tio Serra" vivía en una casa en la plaza del pueblo y este señor estaba casado con una tia de mi madre. Te doy el tfo. del Ayuntamiento de Alcalalí por si puede ser de tu utilidad. 96.648.20.01 FAX 96. 648.20.24. Si me entero de alguna cosa mas lo publicaré por esta misma via.
VIRGEN DOLOROSA DE ENMA MARGARITA.

Por amigos y parientes
llegan a ti las noticias
portentosas de tu hijo
que va haciendo maravillas.
En algunas compareces,
otras te las comunican.
Sigues atenta sus éxitos,
¡cómo la gente le admira!,
¡cómo le escucha arrobada!,
¡cómo está en su compañía,
aguantando el frío, el hambre,
la sed, la humana fatiga,
pendiente de sus parábolas,
entusiasta, enfebrecida!.
Mas en ti estalla un pavor:
¿cual será su expectativa?.
¿Entenderá su misión,
que a Dios y al hombre concilia?
¿O quizá exige de Él
un triunfo materialista,
su reinado en este mundo?.
Te sientes triste, afligida,
pulsa incesante el dolor
de las futuras heridas
que padecerá el Ungido,
según lo escrito en la Biblia:
su persecución, su oprobio,
su tormento, su agonía...
Y el aroma de las rosas
se clava en ti como espina.

Te cuentan que en la montaña
expuso los requisitos
para ser considerados
dignos del Reino ofrecido.
Que los pobres, los que sufren,
los puros, los fugitivos,
los hambrientos, los desnudos,
los mansos, los oprimidos
y los misericordiosos,
tendrán paz y regocijo
pues hallarán en el cielo
recompensa a su altruismo.
Pero aquellos que están hartos,
los que se burlan, los ricos
y a los que aplauden los necios,
les advirtió están malditos
porque no sienten amor
al hermano desvalido
y aborrecen compartir
los talentos específicos
que en el seno de su madre,
cuando fueron concebidos,
recibieron para hacer
del destierro un paraíso.
Tú, María, lo expresaste
en el cántico emotivo
recitado ante Isabel
llevando en tu cuerpo al Hijo,
las palabras del Magníficat,
resumen de sus principios.

El gentío, embelesado,
pregona, a diestro y siniestro,
los milagros de Jesús
con enfermos, mudos, ciegos,
leprosos y paralíticos.
El eximio nazareno
también expulsa demonios
y resucita a los muertos.
Obra tan grandes milagros
que está fascinado el pueblo.
Dio de comer, en un monte,
a miles que le siguieron,
con cinco piezas de pan
y dos peces muy pequeños;
sosegó el mar encrespado,
le obedecieron los vientos.
Una noche sus discípulos
sobre el agua andar le vieron,
y una pesca milagrosa
llenó hasta el borde sus cestos.
Él entró en Jerusalén
triunfador, como un guerrero.

Ya predijo Zacarías
que viene el Rey a su reino,
es el justo, el victorioso
obviador del cautiverio;
sale con gozo, con júbilo,
la muchedumbre a su encuentro,
con ramos de olivo y palmas...
¡Todo se estaba cumpliendo!.

Tú, como las buenas madres,
sabes, desde tu retiro,
lo que ocultan, lo que callan
de los pasos de tu hijo:
las curaciones en sábado,
sembradoras de conflictos
entre fieles seguidores
de los preceptos rabínicos;
la amistad con Magdalena,
pecadora en un prostíbulo,
y con la samaritana,
oriunda de un pueblo impío,
a la que se reveló
como el Hijo del Altísimo;
la predicción de la guerra
de los padres con los hijos;
la destrucción del amado
templo del pueblo judío,
que en tres días, solamente,
volvería a construirlo,
y para Jerusalén
anunció el mayor castigo.
Sabes las acusaciones
lanzadas contra tu hijo,
y lees los Libros Santos,
buscas el sutil resquicio
por donde pueda escapar
de ser un reo, un convicto
¡Ay, Virgen de los dolores!,
tu sufrimiento es continuo.

En tu soledad doliente
recuerdas aquellos días
venturosos, apacibles,
de tu niñez, recogida
en el hogar del Señor,
los ángeles te servían,
meditabas y rezabas
y la púrpura cosías.
Luego el Espíritu Santo
hizo en ti la maravilla
de formar al niño-Dios
en tus entrañas benditas.
Recuerdas cuando en Belén
gozaba con tus caricias,
le adoraban los pastores,
y los reyes, que venían
de unos lejanos países
trayendo oro, incienso y mirra.
Pero muy pronto empezaron
persecuciones y huidas,
tu temor a no ejercer
bien la misión recibida,
desde el suceso angustioso,
en la Pascua israelita,
cuando no hallaste a tu hijo
viajando en la comitiva,
y el abrazo emocionante
de su humana despedida.
¡Cuántos recuerdos conservas
como un tesoro, María!.

Mas a ti, corredentora,
que conoces el secreto,
te entristecen, te amedrentan,
las asechanzas, los celos
de los sumos sacerdotes,
escribas y fariseos,
que falsean sus palabras,
basan en Satán sus hechos,
le incriminan de traidor,
de embaucador, de blasfemo,
y mil trampas le colocan
para cazarle en un yerro.
Pasan rápidas las horas,
se está avecinando el tiempo
del sacrificio sagrado
que aposentará en el cielo
a las almas desterradas,
condenadas al infierno.
El Hijo será oblación
en el altar del tormento,
la espada se clavará
en tu corazón abierto
por amor a los mortales
y por tu entrega en el templo,
al Creador consagraste
la blancura de tu cuerpo.
Tú sabes que ya está próxima
la inmolación del cordero.
¡Cómo te duele, María,
el alma herida en tu pecho!

ENMA-MARGARITA. (Autora)
Madre afligida, de amor herida.
Lágrimas de Dios, hay en tu dolor:
Enjugas la pena, del Salvador…
En tan gran prueba, del triunfador.
Qué vence al pecado, y al pecador.
De sus intrigas, y de su traición.
¡Recoges inerte, al hijo de Dios!
Madre dolorosa, Reina del amor.
¡Hijo de mi alma! ¡Duerme mi Señor!
Qué llega la hora de tu Redención.
Abre las puertas de tu Mansión…
A los qué llegaron, y están en prisión.
A los qué agonizan, en el nombre de Dios.
¡Hijo de mi alma! Aunque, me traspase el alma…
¡Con ansia!, esperaré verte en ¡La PASCUA!.
Madre sufrida Corredentora mía.
Llévanos con tigo, por el camino
Qué llega a la vida, de Jesucristo.

@@@
Autora: Mercedes Ramos
Manos a la obra y hagamos campaña contra Papá Noél. Cierto es que le ha quitado protagonismo al Niño Jesús. A los Reyes Magos todavía no. Pero....................... ¿Lo hará en un futuro? Y para colmo, en algunas marcas de turrón nos pintan a la bola de grasa americana. No entiendo en algo tan español como el turrón que venga una imagen de ese anciano. Lo que tenemos que hacer es que cuando veamos un producto con el dichoso Papá Noél no comprar. Yo lo siento por la gente que vivie del comercio. Pero que para vender inventen algo español.
Doy fe de ello.
Les pebreres fasides son deliciosas.
Me gusta comer cerezas
calle san blas
Els agranaors dels carrers no fan la netetja molt be, al contrari molt mal.
Me gusta ver amanecer
comer en famorca
donde comer en gandia pueblo
confrides ayuntamiento