Vito, entre los dos hemos, recogido tres historias del mismo
santo, pero cada una de ellas nos amplia más su biografía. Como dice Lourdes, los cazadores nos han abandonado, pero a ellos, les han abandonado las codornices, pués ayer no se oyó ni un tiro, ni se vieron "perchas" por los
bares. Para quitar el mal sabor de boca, nos iremos a alguno de los
pueblos cercanos a saborear alguna degustación de las
fiestas, si el trabajo, el
médico y la esposa nos los permite. Un abrazo.