Nacho... curioso relato e impresionante memoria, mi recuerdo que sin duda has mejorado, es del polvillo molesto que salía y de merodear por allí masticando cebada o trigo y hacer ""chicle"". El chicharrillo de la merienda no debía de ser para los que no trabajábamos.
Lourdes, pues yo probé el escabeche sin trabajar y sin hacer"chicles", sobre todo de cebada, porque con ésta las pompas te salían en la lengua, de lo que pinchaba.
Cuando la trilladora dejaba de trabajar hacíamos"expediciones"entre las curiosas formas de los montones de paja imaginando batallitas por el "Monument Valley"del tamo.
Cuando la trilladora dejaba de trabajar hacíamos"expediciones"entre las curiosas formas de los montones de paja imaginando batallitas por el "Monument Valley"del tamo.