Hola Nacho, me acuerdo perfectamente del reguero de polvora que hicimos y que acababa en un montocito mas grande, no comenzo a arder despacio como nosotros pensabamos sino que nos metio un tremendo fogonazo que por poco nos deja ciegos y calvos, hay que decir que los cartuchos que nos encontramos eran muchos y habia bastante polvora.
Tambien me acuerdo de las guerras con las carabinas en esa era, unos dentro del chozo (fuerte de los soldados) y otros rodeandolo (los indios) no faltaban buenos perdigonazos por todo el cuerpo y ¡milagrosamente libraban nuestros ojos! los indios tenian el poblado en la ermita y de vez en cuando teniamos alguna escaramuza con ellos, tambien alli gruñian Bien los perdigones.
Recuerdo una vez que cogimos un rehen y lo atamos a un almendro, luego nos marchamos a comer nos olvidamos de el y claro se quedo alli atado. No veas cuando vinieron sus padres preguntando por el por que no habia ido a comer... ¿sabes quien era?
Saludos
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