Nosotros no somos nada de especiales, somos como todos los demás
pueblos, ni mejores no peores, ni tan buenos ni malos. Además el ser mejor o peor debe de medirse en la individualidad de cada uno y que consideremos que es mejor para nosostros. Eso sí, respetando siempre la libertad de los demás.
Ahora va a estar la cosa un poco caliente con las elecciones venideras. No nos engañemos y no nos aferremos a una candidatura insultando a la otra.
¿Quiénes somos los demás para juzgar? Cada persona
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