FG.
Si me disculpas, te diré algo, a un extremista compulsivo, no lo convencerás, tus argumentos le han sido repetidos hasta la saciedad, pero su lavado de cerebro lo ha convertido en impermeable a la razón, si te das cuenta nadie le contesta, anda como perro callejero buscando un poco de atención, pero este es rabioso y muerde la mano de quien pretende ayudarlo, y no es que no lo entiende, es la soberbia y los complejos que lo llevan así.
Si me disculpas, te diré algo, a un extremista compulsivo, no lo convencerás, tus argumentos le han sido repetidos hasta la saciedad, pero su lavado de cerebro lo ha convertido en impermeable a la razón, si te das cuenta nadie le contesta, anda como perro callejero buscando un poco de atención, pero este es rabioso y muerde la mano de quien pretende ayudarlo, y no es que no lo entiende, es la soberbia y los complejos que lo llevan así.