Poesía trovadoresca
Literatura española de la Edad Media. Lírica Medieval. Trovadores. Amor cortés
Literatura
Poesía trovadoresca
LA POESÍA TROVADORESCA
El amor cortés.
En la región del Mediodía francés, a finales del siglo XI, donde se produce este florecimiento cultural, nacerá, a consecuencia del mismo, un movimiento poético que influirá decisivamente en los países vecinos y que será indispensable para lo comprensión de toda la poesía posterior. ... (ver texto completo)
Literatura española de la Edad Media. Lírica Medieval. Trovadores. Amor cortés
Literatura
Poesía trovadoresca
LA POESÍA TROVADORESCA
El amor cortés.
En la región del Mediodía francés, a finales del siglo XI, donde se produce este florecimiento cultural, nacerá, a consecuencia del mismo, un movimiento poético que influirá decisivamente en los países vecinos y que será indispensable para lo comprensión de toda la poesía posterior. ... (ver texto completo)
A la posesión del vasallaje se llega por grados:
Fenhedor: aspirante tímido
Precador: suplicante
Entendedor: cortesano
Drut: amante
El drut, el último grado, conlleva un juramente de fidelidad que la amada o señora sella con un beso o un anillo y que lleva al trovador a guardar la máxima discreción, por lo que es lógico que florecieran los senhals o seudónimos.
Estos poetas o trovadores, estaban instruidos en las siete artes liberales de la latinidad, eran personajes cultos que produjeron sus obras en lengua vulgar con una técnica desarrollada y perfeccionada basada en la retórica y en la música.
Como ya hemos dicho, estos poetas reciben el nombre de trovadores. Reciben este nombre ya que son los que dominan el arte del trobar, el de la música y la versificación. Nunca debe confundirse el término juglar con el de trovador. El jugar es el personaje que recita o ejecuta una determinada composición acompañado de ciertos instrumentos musicales. El trovador gozaba de cierta consideración, podía llegar a instalarse en la corte, fuera cual fuera su origen, gracias a su cultura y a su exquisita educación. Esto, no impide que el trovador pudiera ejecutar sus propias obras, o que el juglar ascendiera a trovador.
Así, la poesía trovadoresca es productora de una ideología - la del amor cortés - que sólo desaparecerá en el momento en que se ponga en duda el modelo feudal del vasallaje, y cuando ya está tan expandida y cultiva, tan repetida, que se convierta en una “arte desnudo”.
En definitiva, al ser los autores de esta poesía personas cultas e instruidas, la poesía trovadoresca se fijará en una serie de reglas y arquetipos que la convertirán en, además de una forma de pensamiento, en una técnica artística que determinará la poesía posterior.
Géneros de la poesía trovadoresca.
Formas:
La cançó (canción) está compuesta por un número que oscila entre 5 o 7 coblas o estrofas con una o dos tornadas y cuyo número de versos en variable.
El sirventés es igual que la cançó, pero con matiz satírico, generalmente su temática es política, es la forma por la que el trovador expresa lo que piensa sobre la realidad que lo rodea.
La tensó es una disputa en forma de diálogo sobre temas variados, generalmente sobre el amor.
La pastorela es un debate entre el caballero y la pastora, supone una idealización bucólica de la amada, siempre bajo pseudónimo.
La romansa también es de forma dialogada, es la narración de una aventura.
El alba, tal vez de origen popular, cuenta el dolor por la separación de los amantes al llegar la mañana.
La danza es también de temática amorosa, e incluye estribillo.
Pero hay muchísimas otras: comjat (despedida), escondig (protesta de inocencia), descort (desacuerdo), la balada, la estampida, canciones destinadas al acompañamiento de la danza.
Desde los comienzos de esta lírica, ya se vislumbras dos corrientes: el trobar clus (que significa “versificar cerrado”), un trobar oscuro, sutil, difícil; y el trobar leu (“versificación sencilla”) un trobar claro y sencillo. ... (ver texto completo)
Fenhedor: aspirante tímido
Precador: suplicante
Entendedor: cortesano
Drut: amante
El drut, el último grado, conlleva un juramente de fidelidad que la amada o señora sella con un beso o un anillo y que lleva al trovador a guardar la máxima discreción, por lo que es lógico que florecieran los senhals o seudónimos.
Estos poetas o trovadores, estaban instruidos en las siete artes liberales de la latinidad, eran personajes cultos que produjeron sus obras en lengua vulgar con una técnica desarrollada y perfeccionada basada en la retórica y en la música.
Como ya hemos dicho, estos poetas reciben el nombre de trovadores. Reciben este nombre ya que son los que dominan el arte del trobar, el de la música y la versificación. Nunca debe confundirse el término juglar con el de trovador. El jugar es el personaje que recita o ejecuta una determinada composición acompañado de ciertos instrumentos musicales. El trovador gozaba de cierta consideración, podía llegar a instalarse en la corte, fuera cual fuera su origen, gracias a su cultura y a su exquisita educación. Esto, no impide que el trovador pudiera ejecutar sus propias obras, o que el juglar ascendiera a trovador.
Así, la poesía trovadoresca es productora de una ideología - la del amor cortés - que sólo desaparecerá en el momento en que se ponga en duda el modelo feudal del vasallaje, y cuando ya está tan expandida y cultiva, tan repetida, que se convierta en una “arte desnudo”.
En definitiva, al ser los autores de esta poesía personas cultas e instruidas, la poesía trovadoresca se fijará en una serie de reglas y arquetipos que la convertirán en, además de una forma de pensamiento, en una técnica artística que determinará la poesía posterior.
Géneros de la poesía trovadoresca.
Formas:
La cançó (canción) está compuesta por un número que oscila entre 5 o 7 coblas o estrofas con una o dos tornadas y cuyo número de versos en variable.
El sirventés es igual que la cançó, pero con matiz satírico, generalmente su temática es política, es la forma por la que el trovador expresa lo que piensa sobre la realidad que lo rodea.
La tensó es una disputa en forma de diálogo sobre temas variados, generalmente sobre el amor.
La pastorela es un debate entre el caballero y la pastora, supone una idealización bucólica de la amada, siempre bajo pseudónimo.
La romansa también es de forma dialogada, es la narración de una aventura.
El alba, tal vez de origen popular, cuenta el dolor por la separación de los amantes al llegar la mañana.
La danza es también de temática amorosa, e incluye estribillo.
Pero hay muchísimas otras: comjat (despedida), escondig (protesta de inocencia), descort (desacuerdo), la balada, la estampida, canciones destinadas al acompañamiento de la danza.
Desde los comienzos de esta lírica, ya se vislumbras dos corrientes: el trobar clus (que significa “versificar cerrado”), un trobar oscuro, sutil, difícil; y el trobar leu (“versificación sencilla”) un trobar claro y sencillo. ... (ver texto completo)