Nadie sensato puede dejar de reconocer que la nación española, el concepto de España como proyecto común, hace agua por todas partes, entre otras razones porque el sistema de partidos nacionales, o sea, españoles, atraviesa una crisis sin precedentes en la historia de España. He ahí la principal quiebra de nuestro sistema democrático. Aunque el origen remoto de esta crisis reside en el uso perverso del Título VIII de la Constitución por parte de los políticos, la entrega de las cúpulas "nacionales" ... (ver texto completo)