Aqui las cosas no cambian, los mismos rumanos los mismos caciques el mismo
ayuntamiento, todo va igual que hace dos años y cinco y diecinueve aqui no cambia nada, todo sigue igual.pero lo peor es tener un
pueblo secuestrado y encima este tenga sindrome de Estocolmo, tendra que ser asi, se que hay mucha gente que quiere escapar de las garras de estos cabernarios, Pero tienen que sufrir en silencio por miedo a venganzas personales.Ahora vienen las
fiestas del
Cristo, a
comer a beber que el proximo
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