Si nos deshiciéramos del cochecito oficial (el Ford Mondeo de los nuevos) quitaríamos el medio de transporte de una pareja, la cual utiliza el vehículo muchas veces a lo largo del día y noche; sin embargo, seguramente más de 12.000 personas verían con buenos ojos el ingreso de unos miles de euros en las arcas municipales por la venta de ese bien que tanto gasto y tan poco beneficio aporta al pueblo.