SAN ISIDRO (Madrid)


Cementerio viejo(exterior)-
CAPILLA DEL REAL CORTIJO DE SAN ISIDRO

El templo de cruz griega
con su cúpula interior, centraliza
el espacio y le integra.
Todo él le visualiza
su linterna que alumbra y armoniza.

Pórtico de fachada
rematada con frontón triangular,
con su metopa alada
nos viene a recordar
a San Marcos y su león singular
Un pino gigantesco dio con sus ramas
en el suelo y se echaron a temblar
los cortijeros ante el ejemplar
inerte. A pesar de su impresión sana

se ha disuelto en madera y pronto en llama.
Nadie hubiera podido proclamar
flojera en su agarre reticular.
Era concentración, la fuerza en calma,

la roca que al océano contenía.
Como un terrón en agua se ha disuelto
en el flujo cósmico, como una onda

hertziana en voces de esta epifanía
de los verdes reinos, también envueltos,
sometidos a la amnesia más honda.
Los frescos de la ermita
muestran la vida bendita
de San isidro, su patrón,
reflejan a cual mejor
el ingenio del artista.

Fue Ramón Stolz Viciano,
hábil autor valenciano
de los grandes murales
con hechos excepcionales
que hizo el Santo a sus hermanos

con su “aparición gloriosa”,
“la caridad de él y su esposa”
(otra de las alegorías),
e “Imán del cielo”. Alegría
por el agua caudalosa.

El observador recobra
el interés pictórico,
el religioso e histórico
con estas hermosas obras
que en el Real Cortijo obran
El Real Cortijo fue creado
por un gran rey, respetado,
promotor de la cultura,
su autoridad y su altura,
por Derecho consensuado.

Gobernó así, reino y vida,
la España próspera y unida,
con impronta y dopamina
y dejó ésta vitamina,
solera o, vida vivida.

Fisiocrático el monarca
quiso que en esta comarca
surgiera su experimento
y utilizar un invento
nuevo en su red hidráulica.

La azuda de la Montaña,
noria más grande de España,
en ese impulso agrícola,
que era antes, cavernícola,
coetánea de la cabaña.
Como parte de la vega
el sol por ella navega
desde la loma vecina
en horas matutinas
con su luz como candela.

Al valle inunda de fuego
y un torrente de sosiego
nace entre loma y loma.
Al fondo el Tajo que asoma
y ciego de verde luego.

Es lugar afortunado,
por Aranjuez admirado
y es también su mirador
donde sentirse mejor
y encontrarse relajado.

Cortijo de San Isidro
coqueto lugar, de libro,
con su propia personalidad,
su forma pentagonal,
joya es con nombre de Isidro
Tras decisión dilatada
al canal le han hecho cascada
entre césped y romero
y no por mucho dinero.
¡Qué bonito, qué chulada!.
Un Real Cortijo sereno,
lugar tranquilo y ameno,
un paraíso terrenal,
un jardín espiritual
de cielo, luz y paz lleno.

Entre espárrago y fresa
y que se queda, ¡oh sorpresa!
un sol radiante y propio
de este edén hace acopio
y el cielo azul le apresa

Suerte verte cada día
espléndida vega mía
tanta luz, tanto derroche
que iluminas día y noche
para que reine la armonía
Arte vuelto a renacer,
la clásica sencillez,
monumento a la armonía,
preside la pedanía
con sus líneas, su esbeltez
Y si el Tajo formó su propia vega
y allí surgió Aranjuez incomparable,
hubo un rey fisiocrático y notable
que a esta tierra impulsa, organiza y riega;

construye el Cortijo, ermita y bodega,
más tarde surge el patrón favorable
como lo es San Isidro, venerable
por el campesino que se le entrega

con las mejores frutas y hortalizas
en plena universidad botánica
y bajo un cielo azul inmaculado,

el santo bendice, hermosea y fertiliza,
y el hombre, aperos y mecánica
contribuyen al vergel acumulado.
¿Qué tipo de fauna encontramos en el campo?
PAISAJE DEL REAL CORTIJO DE SAN ISIDRO
EL PASEO DE LAS ACACIAS

Paralelo al canal o caz del río,
donde una compuerta de obra
obliga al agua a saltar de lugar
provocando un murmullo arrullador,
transcurre un paseo de tierra
adornado por abril florido y verdoso,
con unas acacias en flor
¡Qué cómo lucen y cómo huelen!

Los mirlos ya emparejados
parecen con prisa en su salir y
entrar entre la frondosa vegetación,
mientras los otros otean y cantan

Los frutales, unos con las yemas henchidas,
otros muestran la flor; los más
tempranos con el fruto en ciernes

¡Qué hermosa es la primavera!
como hermoso es poder percibir
este espacio o templo sagrado
donde se conjuga un todo,
donde el propio paisaje
es capaz de estremecer al paisaje,
aromatizado, por el agua arrullado,
acompañado por toda una corte de plantas,
avecillas, insectos, etc.

Y ahí, el hombre, el ser humano
como la acacia, con sus ramas
llenas de espinas, hojas y flores,
enraizada en la vega junto al paseo,
cumpliendo el fin que el paisaje impone:
adorno, aroma, atalaya de pajarillos,
donde revolotean, anidan y crían,
útil por tanto, como cada criatura,
que de vez en cuando piensa
oteando el correr del agua del caz
que alegre discurre y corre aprisa,
y al que un día se unirá y juntos
por el canal y luego el río, cambiarán
el paisaje de vega por el del mar.

El paseo de las acacias es de tierra,
de abril verde y una rica fragancia,
mecido por las nanas del agua
que en paralelo corre por el canal,
los frutales, zarzas, espinos
y todo tipo de flores silvestres
como en un cortejo festivo
amenizan su entorno bajo la sombra vegetal,
algún pato o pollita de agua
se oculta entre la maleza
donde esconde su nido ya a punto,
y es que entre doce meses, uno solo es abril,
con sus aguas mil, su olor a jazmín, su paseo,
y sus glorias que no cesan de ir y venir.

Hierve, bulle la vida toda,
está en pleno ciclo vital,
todo eclosiona de forma vigorosa,
de vez en cuando un aguacero
viene a lavar la nueva vida
y a empujar su crecimiento
al que se une después el sol
que las nubes ocultaban durante la lluvia-
REAL CORTIJO DE SAN ISIDRO

De sol enamorado cuando asoma,
empapadas de luz como las flores
y de rojo y blanco sus colores,
se visten bodega, iglesia y casonas.

Más allá de la plástica en la loma,
la huella de arquitectos y pintores
ha hecho perla del campo y la Corona
y que guarde en la vega sus valores.

Imagen donde se aúnan campo y ciudad,
la paz del surco y la serenidad,
donde talladas quedan las miradas

al corazón entre vega y montaña,
encendida pasión del soto en llama
de unas reales ideas consolidadas.
IGLESIA DEL CORTIJO

Nueva como si acabaras de nacer,
majestuosa, de perfectas aristas,
desde el altozano y a la vega tu vista,
te yergues al cielo como haciéndote ver.

Serrano te proyectó como mujer:
atractiva, bella, feminista
y templo del santo proteccionista
de este fértil campo que nos ve crecer.

Tu linterna al ventanal de la alegría,
suplica la clara unidad del amor,
supremo regalo del ser humano,

su mano de milagro cada día
sobre la mies y los frutales, Señor,
Dios del cultivo, el mayor Hortelano.
POR UN TORNADO UNA TINAJA

Un devastador soplo de aire retorcido
le convirtió al cedro deodara en leño
y dejó huérfano a otro más pequeño
como un tallo del desaparecido

Real Cortijo y bodega van unidos
y alguien decidió, quizás en un sueño,
transferir el emblema a un nuevo dueño:
“Una tinaja de barro cocido”

reemplaza al árbol que sufrió el desmayo
y que un soplo de inspiración o ensayo,
adorne ahora la entrada en la Entidad

que tan altos cedros tuvo antaño
y queden subsanados los daños
con este arte de barro y dignidad.

Enero 2016
Rufino Rodado Pérez
venturoso 2014 a todos vosotros gracias