Manual de relajación para chateador estresado: siéntate en tu sillón preferido frente a una
ventana. Cierra los ojos. Inspira profunda y lentamente y suelta el aire muy, muy despacio. Piensa en tu lugar de vacaciones preferido (no hombre, el
Salón de Plenos no). Piensa que estás en la
playa y que junto a tí está tu mejor
amigo (Venga, vale, el alcalde). Y ahora imagínate que pasan por allí los que chatean y te llevan la contraria y ¡te invitan a una cerveza!. Y te pones a hablar con ellos y llegas
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