EN LA PUERTA DEL SUPERMERCADO
Aquel hombre hace unos cuatro años me comentó, “No hay camino que puedas pisar cuando las fuerzas y la salud se niegan”, Este hombre con más de sesenta y tantos años, se le veía muy delgado, decaído, y sobre todo era un eterno fumador, seguí hablando con él de vez en cuando, estaba seguro que su final estaba cerca, varias veces estuvo con gripe o dolor de pecho, y cuando le volvía a ver siempre me decía, “Estoy en las últimas, los bronquios me fallan, y no pienso dejar ... (ver texto completo)
Aquel hombre hace unos cuatro años me comentó, “No hay camino que puedas pisar cuando las fuerzas y la salud se niegan”, Este hombre con más de sesenta y tantos años, se le veía muy delgado, decaído, y sobre todo era un eterno fumador, seguí hablando con él de vez en cuando, estaba seguro que su final estaba cerca, varias veces estuvo con gripe o dolor de pecho, y cuando le volvía a ver siempre me decía, “Estoy en las últimas, los bronquios me fallan, y no pienso dejar ... (ver texto completo)