MADRID: AQUEL HOMBRE QUE HABIA VIVIDO EN LA OPULENCIA...

AQUEL HOMBRE QUE HABIA VIVIDO EN LA OPULENCIA
Este hombre que toda su vida fue vivir de rentas, poco a poco se le fue terminando su dinero, Tuvo un mal matrimonio que además de felicidad momentánea le buscó su ruina económica, Tuvo que darle parte de su patrimonio para no verse diariamente de broncas y líos, y su dinero se le fue marchando, no cotizo apenas nada en la seguridad social, pensaba que su economía seguiría siendo siempre buena, Más sus noches de evasión por no estar en su casa le costaron su dinero, y llegó a sus sesenta y seis años, sin pensión sin dinero en sus cuentas del banco, y sin amigos de verdad, El hombre anduvo buscando una mujer que le diera cobijo, y un poco de caridad cristiana, más todo se le volvía en contra, y donde llamaba a cualquier puerta le daban solo soluciones de caridad, Vaya al banco de alimentación o a Caritas, y si no donde el Padre Ángel en la iglesia de San Antón, el hombre maldecía su rumbo, por las noches dormía donde le pillaba, y una tarde de esas de estar desesperado se acerco a la Calle de Hortaleza. Donde se pudo ver con personas que solían estar más o menos como el, y preguntó cómo podía dormir en esos bancos, y poder desayunar algo caliente, Su presente era bastante negro, y su futuro no quería ni hacerse a la idea, Unos días antes visitó el Viaducto, más el Vertigo de altura no lo podía resistir, y él al fin no tenía ese valor que se precisa, su mente se atrofiaba, su estomago mal comiendo en algún restaurante le daban sus sobras, y su ropa sin poderla lavar era cada día más mugrienta y sus andrajos le dejaban sin una moral de querer vivir, Todos los días pensaba que no merecía la pena vivir así, que nunca pensó que terminaría en ese estado de abandono, incluso intento entrar en una residencia de ancianos de la comunidad de Madrid. Y le comentaron que era joven para ocupar una plaza, y que la reserva estaba a tope de personas minusválidas y ancianos sin familia ni medios económicos, En su mente pasaban muchas personas que se aprovecharon de su riqueza, más no le querían ninguno reconocer, era un mendigo irreconocible, este hombre le llegó su final sin dar explicación a nadie, una pulmonía sin tratamiento le llevaron ha terminar su vida de mala manera. Nadie le quería reconocer, su exesposa vivía con otro hombre, sin quererse enterar si estaba vivo o muerto, quizá alguna persona mayor de su barrio de Madrid llegó a decir “quien de joven no trabaja de viejo duerme en la paja·. G X Cantalapiedra. 16 – 9 – 2026.