DÍA – 10 – 8 – 2026:
LA LIBERTAD A MORIR DIGNAMENTE:
Javier, es una persona joven con buena presencia está casado, tenía una vida cómoda, pero la vida le jugo una mala pasada, un día sale a trabajar, y ya su vida nunca fue la misma, tuvo un accidente laboral, después de varias operaciones de una mano, dice que ya no puede más se le han quedado unos dolores crónicos, que no desea vivir, aparentemente tiene buen aspecto, pero las apariencias engañan, lleva 27, años con unos dolores insoportables, él pide la eutanasia, pero al parecer no se la conceden, algo que no se puede entender. Si una persona en pleno conocimiento pide que ya no desea vivir por que la calidad de vida no lo lleva a ninguna parte, y por lo tanto no quiere seguir adelante, que impedimentos tienen las personas a las que les corresponden tomar esa decisión, entiendo que están las creencias religiosas, y cuando crees firmemente en ellas es difícil pasarlas por alto, pero si somos liberales que problema hay cuando él mismo lo pide. Si un caballo se rompe una pata por mucho que nos duela lo sacrificamos para que no sufra, eso mismo pasa con cualquier animal de compañía: gatos, perros, cuando los llevas al veterinario te aconsejan que lo mas sensato es que el animal deje de sufrir. ¿Pero que pasa con las personas?, no tenemos derecho a tener una muerte digna, tienen que tener en cuenta su decisión, entendiendo como esta persona estando con la cabeza bien pide dejar de sufrir, él dice que no va aceptar un no por respuesta, que luchará junto a su mujer. Para conseguir su objetivo. Esperemos que con los adelantos que tiene la medicina pueda salir algo para poder aliviar sus dolores.
ROSARIO FAJARDO BLANCO.
LA LIBERTAD A MORIR DIGNAMENTE:
Javier, es una persona joven con buena presencia está casado, tenía una vida cómoda, pero la vida le jugo una mala pasada, un día sale a trabajar, y ya su vida nunca fue la misma, tuvo un accidente laboral, después de varias operaciones de una mano, dice que ya no puede más se le han quedado unos dolores crónicos, que no desea vivir, aparentemente tiene buen aspecto, pero las apariencias engañan, lleva 27, años con unos dolores insoportables, él pide la eutanasia, pero al parecer no se la conceden, algo que no se puede entender. Si una persona en pleno conocimiento pide que ya no desea vivir por que la calidad de vida no lo lleva a ninguna parte, y por lo tanto no quiere seguir adelante, que impedimentos tienen las personas a las que les corresponden tomar esa decisión, entiendo que están las creencias religiosas, y cuando crees firmemente en ellas es difícil pasarlas por alto, pero si somos liberales que problema hay cuando él mismo lo pide. Si un caballo se rompe una pata por mucho que nos duela lo sacrificamos para que no sufra, eso mismo pasa con cualquier animal de compañía: gatos, perros, cuando los llevas al veterinario te aconsejan que lo mas sensato es que el animal deje de sufrir. ¿Pero que pasa con las personas?, no tenemos derecho a tener una muerte digna, tienen que tener en cuenta su decisión, entendiendo como esta persona estando con la cabeza bien pide dejar de sufrir, él dice que no va aceptar un no por respuesta, que luchará junto a su mujer. Para conseguir su objetivo. Esperemos que con los adelantos que tiene la medicina pueda salir algo para poder aliviar sus dolores.
ROSARIO FAJARDO BLANCO.