A DONDE VAS A IR CON ESE COCHE ELÉCTRICO
Le pregunte a mi amigo. A donde vas a ir con ese coche eléctrico, y mi amigo me contesto, “Quiero ir a darme la vuelta a toda la Península Ibérica, incluido Portugal”. Este amigo mío con más de ochenta años, y recién operado de los dos ojos, se encapricho de un coche eléctrico nuevo, de los que valen más de 40,000, euros, su economía no estaba demasiado bien, y tuvo que vender alguna propiedad para salir del atasco económico, en su propósito estaba dar la vuelta a toda la Península, y recorrer Galicia sin prisa, pero sin pausa, su esposa acondicionada a verle feliz, no le puso ninguna traba, al revés pensaba cómo una mujer joven de dieciocho años, camino de viajar a donde la llevaran. Este amigo mío cuya visibilidad era bastante mala, no tenía miedo a la muerte en carretera y mucho menos con ese coche que no produce ruido alguno, solamente el rodaje de sus ruedas sobre el asfalto, Era algo parecido a cuando de niños en nuestra tierra Los Reyes Magos nos traían un caballo de cartón piedra, sobre una tabla con cuatro ruedas pequeñas de metal. Estábamos muchas horas dando vueltas aquel caballo, incluso le metíamos en la cama con nosotros para que descansara, Ahora la vida ha cambiado, y los niños que jugamos con aquellos caballos de cartón piedra, algunos quieren subir sobre caballos de acero, para disfrutar de sus pequeños ahorros, y poder decir a los que les rodean de lo que son capaces. No pongo ningún reparo, siempre que la vista te acompañe, más cuando ves que la vista no es buena deja que alguien lleve tu coche, aunque sea nuevo y eléctrico. Así evitaras un posible accidente donde nadie quiere verse implicado, Hay personas que antes de subir al coche para conducirle, debiéramos de examinarnos si es que dudamos de nuestra visibilidad y sentido común. No solo por nosotros si no por las personas que van con su seguridad conduciendo bien. Cada persona debiéramos reflexionar ante un futuro que puede ser peligroso. Los caprichos si puedes pagarlos están muy bien, y mejor disfrutar todo lo que se pueda, eso sí, respetando las normas que el sentido común nos marca, y la Dirección General de Tráfico. Suerte para mi amigo.
G X Cantalapiedra.
Le pregunte a mi amigo. A donde vas a ir con ese coche eléctrico, y mi amigo me contesto, “Quiero ir a darme la vuelta a toda la Península Ibérica, incluido Portugal”. Este amigo mío con más de ochenta años, y recién operado de los dos ojos, se encapricho de un coche eléctrico nuevo, de los que valen más de 40,000, euros, su economía no estaba demasiado bien, y tuvo que vender alguna propiedad para salir del atasco económico, en su propósito estaba dar la vuelta a toda la Península, y recorrer Galicia sin prisa, pero sin pausa, su esposa acondicionada a verle feliz, no le puso ninguna traba, al revés pensaba cómo una mujer joven de dieciocho años, camino de viajar a donde la llevaran. Este amigo mío cuya visibilidad era bastante mala, no tenía miedo a la muerte en carretera y mucho menos con ese coche que no produce ruido alguno, solamente el rodaje de sus ruedas sobre el asfalto, Era algo parecido a cuando de niños en nuestra tierra Los Reyes Magos nos traían un caballo de cartón piedra, sobre una tabla con cuatro ruedas pequeñas de metal. Estábamos muchas horas dando vueltas aquel caballo, incluso le metíamos en la cama con nosotros para que descansara, Ahora la vida ha cambiado, y los niños que jugamos con aquellos caballos de cartón piedra, algunos quieren subir sobre caballos de acero, para disfrutar de sus pequeños ahorros, y poder decir a los que les rodean de lo que son capaces. No pongo ningún reparo, siempre que la vista te acompañe, más cuando ves que la vista no es buena deja que alguien lleve tu coche, aunque sea nuevo y eléctrico. Así evitaras un posible accidente donde nadie quiere verse implicado, Hay personas que antes de subir al coche para conducirle, debiéramos de examinarnos si es que dudamos de nuestra visibilidad y sentido común. No solo por nosotros si no por las personas que van con su seguridad conduciendo bien. Cada persona debiéramos reflexionar ante un futuro que puede ser peligroso. Los caprichos si puedes pagarlos están muy bien, y mejor disfrutar todo lo que se pueda, eso sí, respetando las normas que el sentido común nos marca, y la Dirección General de Tráfico. Suerte para mi amigo.
G X Cantalapiedra.