EN LAS BARCAS DEL RETIRO
Tardes llenas de ilusiones
sobre las barcas de remos,
años que dan sensaciones
donde divisas extremos.
Navegando por el Lago
te sientes más marinero,
temes beber algún trago
en tu sueño aventurero.
Fuimos parte del destino
de aquel Madrid tan cambiante,
en el Retiro algún trino
era un eco delirante.
En las barcas del Retiro
quisimos ser navegantes,
más la vida pega el giro
con sus brisas expectantes.
Vivimos entre las prisas
de una ciudad por delante,
mientras sentimos sonrisas
de la alegría constante.
Gritos de muchos barqueros
que marcaban su camino,
en el Retiro hay senderos
con sus momentos divinos.
Años llenos de alegría
entre frases juveniles,
eran tiempos de armonía
que se cambiaron perfiles.
Vivir la tarde remando
por aquel bonito estanque,
es algo que va quedando
sin que la mente lo aparque.
El Retiro madrileño
siempre levanto pasiones,
es un ambiente risueño
que puede darte emociones.
G X Cantalapiedra.
Tardes llenas de ilusiones
sobre las barcas de remos,
años que dan sensaciones
donde divisas extremos.
Navegando por el Lago
te sientes más marinero,
temes beber algún trago
en tu sueño aventurero.
Fuimos parte del destino
de aquel Madrid tan cambiante,
en el Retiro algún trino
era un eco delirante.
En las barcas del Retiro
quisimos ser navegantes,
más la vida pega el giro
con sus brisas expectantes.
Vivimos entre las prisas
de una ciudad por delante,
mientras sentimos sonrisas
de la alegría constante.
Gritos de muchos barqueros
que marcaban su camino,
en el Retiro hay senderos
con sus momentos divinos.
Años llenos de alegría
entre frases juveniles,
eran tiempos de armonía
que se cambiaron perfiles.
Vivir la tarde remando
por aquel bonito estanque,
es algo que va quedando
sin que la mente lo aparque.
El Retiro madrileño
siempre levanto pasiones,
es un ambiente risueño
que puede darte emociones.
G X Cantalapiedra.