MADRID: Al pueblo, dueño del poder nacional, habría que preguntarle...

Al pueblo, dueño del poder nacional, habría que preguntarle siempre sobre aquello que repercuta de una manera directa y brutal en su propio desarrollo y bienestar.Hay que respetar la decisión del pueblo suizo, aunque no comparta su opinión.Pero es su decisión.La envidia que me entra es que aquí, en nuestra bendita españa, ni aceptamos los resultados de otras elecciones democráticas ni podemos votar aquello que, en un momento dado, nos afecta en la vida cotidiana.Quisiera votar si quiero o no un rey y sus sucesores, máxime si tenemos en cuenta que esa institución nos fue impuesta por un régimen totalitario, y si sale que sí, que se convierta en un ciudadano más a la hora de rendir cuentas a la justicia y a Hacienda.Votemos a la pena de muerte, sí, pero también al aborto libre y gratuito y la eutanasia.Decidamos lo referente a la religión, y los que somos católicos, cristianos pero no borreguitos, que podamos votar quién se sienta en la silla de Pedro.El problema está, por parte de los de siempre, que sólo quieren votar aquello que les interesa, sólo acatan cuando les favorece y luego consideran inaceptable los resultados que le son adversos, o bien no quieren discutir sobre aquellos valores "de toda la vida" y que alguien les ha otorgado con dedo divino.
El Péndulo de Fucó.