LAS MOVILIZACIONES DEL P.P. EN LOS PROXIMOS MESES, EN QUE CONSISTIRA , EN HACER GRANDES COMIDAS CON LO ROBADO., ,
La revisión secuencial de anteriores convocatorias de elecciones autonómicas y municipales confirma que los resultados globales están muy consolidados tanto para el PP como para el PSOE. En 1995, el PP obtuvo el 35, 27 por ciento de los votos válidos, y el PSOE, el 30, 84 por ciento; en 1999, el balance fue de 34, 44 por ciento para el PP y 34, 26 por ciento para el PSOE; y en 2003, comicios marcados por la dura campaña socialista bajo la pancarta de Irak, los «populares» se hicieron con el 34, 29 por ciento de los votos frente al 34, 85 por ciento que arrancó el PSOE -no obstante, el partido de Rajoy sacó 23.615 concejales y el de Zapatero se quedó en 23.224-. Con estos precedentes, la previsión es que el nuevo mapa de gaviotas y de puños con la rosa varíe muy poco sobre el actual, y que sea el resultado en el paquete de «plazas» más representativas el que decida a quién se da por ganador y a quién por perdedor. Es decir, que la partida se resolverá básicamente en Madrid, Valencia, Sevilla, Valladolid, Zaragoza y otras cuantas capitales de provincia de relevancia; y en función, asimismo, de alguna alteración importante en un escenario autonómico también bastante consolidado. En lo que le afecta, el PP está volcado en todas las capitales de provincia, pero entre ellas ha señalado Teruel, Palencia, Segovia, Guadalajara, Sevilla, Zaragoza y Cuenca, debido a que sus datos indican que hay perspectivas serias de poder gobernar. En Madrid, las riendas las llevará personalmente Rajoy, en una estrategia dirigida a plantear la campaña como un reto electoral PP-PSOE. Acercamiento al PAR El PP tiene en su contra el inconveniente no menor de que necesita asegurarse la mayoría absoluta para contrarrestar las alianzas de los socialistas con los partidos regionalistas o de izquierdas. De momento, hay serias aproximaciones al Partido Regionalista de Aragón (PAR). En la pasada legislatura, tuvo que pagar una cara factura en esa comunidad por su apuesta por el Plan Hidrológico Nacional (PHN) como instrumento para garantizar el valor del agua como elemento vertebrador y cohesionador., , .PIO, , , .PIO,
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La revisión secuencial de anteriores convocatorias de elecciones autonómicas y municipales confirma que los resultados globales están muy consolidados tanto para el PP como para el PSOE. En 1995, el PP obtuvo el 35, 27 por ciento de los votos válidos, y el PSOE, el 30, 84 por ciento; en 1999, el balance fue de 34, 44 por ciento para el PP y 34, 26 por ciento para el PSOE; y en 2003, comicios marcados por la dura campaña socialista bajo la pancarta de Irak, los «populares» se hicieron con el 34, 29 por ciento de los votos frente al 34, 85 por ciento que arrancó el PSOE -no obstante, el partido de Rajoy sacó 23.615 concejales y el de Zapatero se quedó en 23.224-. Con estos precedentes, la previsión es que el nuevo mapa de gaviotas y de puños con la rosa varíe muy poco sobre el actual, y que sea el resultado en el paquete de «plazas» más representativas el que decida a quién se da por ganador y a quién por perdedor. Es decir, que la partida se resolverá básicamente en Madrid, Valencia, Sevilla, Valladolid, Zaragoza y otras cuantas capitales de provincia de relevancia; y en función, asimismo, de alguna alteración importante en un escenario autonómico también bastante consolidado. En lo que le afecta, el PP está volcado en todas las capitales de provincia, pero entre ellas ha señalado Teruel, Palencia, Segovia, Guadalajara, Sevilla, Zaragoza y Cuenca, debido a que sus datos indican que hay perspectivas serias de poder gobernar. En Madrid, las riendas las llevará personalmente Rajoy, en una estrategia dirigida a plantear la campaña como un reto electoral PP-PSOE. Acercamiento al PAR El PP tiene en su contra el inconveniente no menor de que necesita asegurarse la mayoría absoluta para contrarrestar las alianzas de los socialistas con los partidos regionalistas o de izquierdas. De momento, hay serias aproximaciones al Partido Regionalista de Aragón (PAR). En la pasada legislatura, tuvo que pagar una cara factura en esa comunidad por su apuesta por el Plan Hidrológico Nacional (PHN) como instrumento para garantizar el valor del agua como elemento vertebrador y cohesionador., , .PIO, , , .PIO,
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