Por supuesto que hay que defender España. Si no la defendemos nosotros ¿quién lo hará? Lo que me parece increíble es que seamos los que más debemos amarla los que nos avergoncemos de ella en lugar de intentar cambiar aquellas cosas que no nos gustan.
Todos los países del mundo defienden su identidad y nadie dice nada. Pero si un español dice que se siente orgulloso de serlo, rápidamente tiene sobre él cientos de manos acusadoras llamándolo de todo.
Yo me siento profundamente orgullosa de ser española, profundamente orgullosa de la cultura que he mamado. Que mis abuelos y mis padres me han transmitido. Orgullosa de mi bandera, de mi himno. De que en mis venas corra la sangre de una nación antigua, hermosa. De hombres y mujeres valientes, de guerreros que dieron su vida por la libertad de este suelo durante toda la historia. Orgullosa de que una gran mujer llamada Isabel La Católica diese forma y forjase lo que hoy conocemos como España.
Me siento orgullosa al pensar que mis hijos nacerán aquí. Que se criarán en su bello suelo y participarán de sus costumbres. Sólo espero que lleguen a tiempo. Que puedan conocer la España que nos legaron nuestros abuelos y que durante siglos ha sido una nación llena de riqueza y matices. Espero que no la destruyan aquellos que, sin amarla y reconociendo que no la aman, la gobiernan con todo el desprecio de este mundo.
Tanto unos como otros son iguales. El mismo perro pero con distinto collar. No importa el partido. A la hora de la verdad ninguno hará nada por España, sino por aquello que de verdad les importa: el capital.
Afortunadamente aún queda gente dispuesta a luchar con uñas y dientes por su patria -esa hermosa palabra que se ha transformado en un tabú- y que la defenderá con su sangre si fuese preciso.
Espero que seamos conscientes de lo que nos jugamos y luchemos por nuestra nación. Porque tengamos una cosa en cuenta:
Quien niega a su patria, se niega a sí mismo.
Un saludo a todos.
M.A.C.
Todos los países del mundo defienden su identidad y nadie dice nada. Pero si un español dice que se siente orgulloso de serlo, rápidamente tiene sobre él cientos de manos acusadoras llamándolo de todo.
Yo me siento profundamente orgullosa de ser española, profundamente orgullosa de la cultura que he mamado. Que mis abuelos y mis padres me han transmitido. Orgullosa de mi bandera, de mi himno. De que en mis venas corra la sangre de una nación antigua, hermosa. De hombres y mujeres valientes, de guerreros que dieron su vida por la libertad de este suelo durante toda la historia. Orgullosa de que una gran mujer llamada Isabel La Católica diese forma y forjase lo que hoy conocemos como España.
Me siento orgullosa al pensar que mis hijos nacerán aquí. Que se criarán en su bello suelo y participarán de sus costumbres. Sólo espero que lleguen a tiempo. Que puedan conocer la España que nos legaron nuestros abuelos y que durante siglos ha sido una nación llena de riqueza y matices. Espero que no la destruyan aquellos que, sin amarla y reconociendo que no la aman, la gobiernan con todo el desprecio de este mundo.
Tanto unos como otros son iguales. El mismo perro pero con distinto collar. No importa el partido. A la hora de la verdad ninguno hará nada por España, sino por aquello que de verdad les importa: el capital.
Afortunadamente aún queda gente dispuesta a luchar con uñas y dientes por su patria -esa hermosa palabra que se ha transformado en un tabú- y que la defenderá con su sangre si fuese preciso.
Espero que seamos conscientes de lo que nos jugamos y luchemos por nuestra nación. Porque tengamos una cosa en cuenta:
Quien niega a su patria, se niega a sí mismo.
Un saludo a todos.
M.A.C.