MADRID: No paran de decirnos cuanto se preocupan de los pobres...

No paran de decirnos cuanto se preocupan de los pobres y lo bien que administrarían el dinero de los demás para mejorar las condiciones de vida de esos desfavorecidos del mundo (uníos). Lanzan su mensaje a las clases medias y obreras, ecologismo, multiculturalismo y sobre todo un cómodo relativismo, según el cual puedes saltarte multitud de normas incómodas, desde las ortográficas hasta las de educación. Su modelo de estado es el del gratis total: fortuna sin trabajo, progreso sin esfuerzo. Así son ellos, la nueva izquierda de la contradicción, porque parece que para ellos no reza ya ni la rimbombante propaganda del "No quiero el dinero porque es la razón por la que luchamos", que predicaba Marx.

Porque lo de la “pasta” vaya si les gusta a los señoritos del PSOE. Piensan ‘a gauche’ pero viven ‘a droite” que dicen los que definen esta nueva izquierda liberal como“Izquierda Caviar”.

Felipe González ya le cogió el gusto a los millonarios de Sudamérica cuando regaló Galerías Preciados a Gustavo Cisneros por tres mil millones, que éste revendía en un plis-plas por cincuenta mil millones. Con semejante historial no es de extrañar que el magnate mexicano Carlos Slim eligiese a González como su correveydile preferido para hacer negocios al abrigo de gobiernos de diverso pelaje por todo el tercer y segundo mundo.

Y hablando de abrigos y pelajes, ¿se acuerdan de los visones que la Directora General del BOE del PSOE tenía que guardar en una nevera tamaño industrial? Ay¡ aquellos tiempos de las faldas de Versache de a medio millón para la novia de Alfonso Guerra, o la muy ilustre villa meona de Boyer y la Preysler.

Pero no se preocupen, los esplendores del PSOE no son pasados.

La pareja progre de moda, el vicepresidente de la CNMV, Carlos Arenillas y su esposa la Ministra de educación, Mercedes Cabrera, mantienen la tradición socialista del gusto por las lujosas mansiones. Su casa en el madrileño barrio de Mirasierra no llega a los 17 cuartos de baño de los Boyer, pero tiene siete cuartos de baño, jacuzzi, cinco dormitorios, bodega, sala de juegos, gimnasio, probador, jardín de 800 metros, piscina... No está mal. Pepiño Blanco, al que no se le conoce otro trabajo en su vida más que zascandilear para el PSOE, resulta que también tiene un chalecito en la muy proletaria zona de Las Rozas. Juan Luis Cebrián otro conocido mileurista, o al menos aficionado a las cifras de mil, ha pagado según las malas lenguas mil millones de las antiguas pesetas por su mansión de mil metros cuadrados, todo por estar más cerca de los menesterosos, en ese barrio obrero por excelencia de los madriles, La Moraleja.

Y qué nos dicen del faro del progresismo español. ¿Que sería de los desfavorecidos sin PRISA y su labor de concienciación social? Jesús de Polanco es el tercer hombre más rico de España, con una fortuna calculada en 2005 de 2.800 millones de dólares, ocupando el puesto 210 en el ranking mundial de ricos.

Y es que no hay nada como ser millonario para dar lecciones a los demás de cómo “progresar”.