TIERRA, SUDOR Y ORGULLO PEPINERO:
Bajo el sol de la meseta y el viento del sur, donde el
barrio forjó su carácter más duro, había un
campo de tierra, sin lujos ni
flor, donde el "Lega" empezaba a ganar su honor.
No había un verde tapiz ni gradas de gala, solo el polvo en la cara y el alma que exhala, el olor a rosal, a esfuerzo y sudor, y el latido constante de un
pueblo luchador.
Eran tardes de
invierno con botas de barro, de balones de cuero rodando en el tarro, donde el orgullo pepinero
... (ver texto completo)