Hay intervenciones que me producen una profunda tristeza; sobre todo las que se dirigen a personas que apoyan comentarios ajenos. Hay que defender las ideas que se quieran, incluso con pasión, pero nunca caer en graves descalificaciones o en insultos degradantes. No podemos ultrajar de forma tan terrible la sensibilidad del ser humano. (La invitación que hace un individuo a una persona de este foro es de una bajeza moral que aterra). El que piensa de forma diferente a nosotros no es nuestro enemigo. ... (ver texto completo)