El esperpéntico partido de fútbol sala que el pasado lunes enfrentó a unas selecciones no oficiales de Cataluña y España en Yakutia (Rusia) deja en evidencia el grado de ridículo que pueden alcanzar algunos con tal de dar rienda suelta a sus delirios nacionalistas. No otra cosa es, al margen de la cuestión de la legalidad, el uso enfrentado de banderas e himnos de Cataluña y España que, para colmo, en el caso del combinado español, fueron remplazados en un primer momento por los sones del himno británico. ... (ver texto completo)