Es cierto que llevar a cabo un proyecto de esa envergadura cuesta mucho esfuerzo y dinero y mucho más cuando se trata de un
museo en un
pueblo.Creo que nadie pone en duda ese esfuerzo, pero sí las maneras de llevarlo a cabo. A nadie se le puede olvidar que ese museo está dentro de un
convento en el que aún viven frailes, y tiene unas reglas que no se pueden pasar por alto. Lo he visitado últimamente y me ha vuelto a encantar, la única pega es el excesivo empeño en
comprar en la
tienda que han instalado
... (ver texto completo)