Si, hay quien debe sertirse privilegiado. Su privilegio consiste en usar palabrería vana sin fundamento alguno. Hablar por hablar. Calumnia, que algo queda. Alguien tan religioso y tan amante de dios y sus tambien privilegiados supuestos representantes en la tierra, debería ser más fiel a la verdad, no descalificar tan absurdamente a quienes no coinciden con sus opiniones, no atribuir a otros los errores propios: prepotencia, soberbia, mentira y tantos disparates y necedades con los que aburre en cada intervención. Resulta patético por obcecado y absurdo. ... (ver texto completo)