Digo algunas veces, no tener la culpa de haber nacido en este mundo revuelto... y muchas veces, me esfuerzo, en caminar sereno dentro de el, aún presenciando desde que LLEGUÉ, SONIDOS DE DOLOR EN LAS GARGANTAS en gentes inocentes. Hoy quisiera, haber despertado, en la idea de otras veces: "contarme un cuento hermoso" Pero no puedo: me tiembla el entendimiento. Quiero pronunciarme en serenidad pero no puedo; soy humano, y por esto tal vez, hoy descubro que un sentimiento de odio:! No! Yo no lo he buscado... Yo no he propiciado que no todos los hombres sean buenos. A veces en mis soliloquios, me empeño, en perdonar sus defectos mientras repaso los míos.
Hoy me estoy refiriendo, a los canallas, de mi época... preguntándome, de que planeta proceden. Hoy, en este momento, me estoy diciendo, como es posible es posible, tanta cobardía. Pre producen asco las ratas, y... vosotros (ETA) sois lo mas parecido. Andaba yo de madrugada, por mi jardín y desde una finca de al lado, se ha colado una rata, que ante mi presencia, ha huido: "Igual que VOSOTROS" Igual que los asesinos- Me he dicho: Porquería entre la porquería. Ya dentro, no sabía como llamaros: en realidad, no merecéis ni una palabra, porque dudo de que seáis humanos. Todas las madres (?) todas, me merecen un respeto, y VOSOTROS... no me cabe la menor duda, de que no entendéis, de tesón y denuedo... me permito, pensar en la que os ha amamantado, y que tal vez os ha cantado nanas. Pero:! Que porquería!! Cuanto excremento hay en vosotros!! Cuanta nocturnidad de ratas de alcantarilla!! Cuanta cobardía! Si alguna vez habéis llorado, solo ha podido ser vuestra propia cobardía.! Hienas! Las he visto una sola vez, arrastrándose en la noche... creo que se ocultaron las estrellas, en aquel suelo africano. Se arrastraban en sus gruñidos, entre la mierda de las letrinas: huían arrastrándose.
Me gustaría, haber dicho que el Cielo es azul y la Luna blanca... pero se que no son lo que aparentan. Igual que vosotros, ratas de alcantarilla, que paseáis vuestras maldades entre gentes normales; tratando de ocultar vuestro apestoso olor... propiciando dolor, a quien tan siquiera conocéis: a quien nada os ha hecho.
AÚN me he quedado corto en describir vuestras maldades... Ensuciáis la tierra en la que no debierais haber nacido.... ensucias el mundo.
LIBERTAD.
... (ver texto completo)