La deuda española vuelve a estar bajo presión en los inversores internacionales. Después de caer a su nivel más bajo desde agosto, en sólo una semana el diferencial del bono español con el alemán se ha disparado desde 1,62 hasta 1,92 puntos porcentuales. Es cierto que ha sido un movimiento generalizado de los países periféricos, pero distintos gestores internacionales aseguran que el mercado empieza a preocuparse seriamente por la falta de voluntad del Gobierno de Zapatero para llevar a cabo las ... (ver texto completo)