MADRID EN LAS ALTURAS
Madrid,
tejados de pizarra y
cielo de añil.
Cuando te miro desde las alturas,
donde el asfalto es un
río de luces
y la Gran
Vía late como un corazón antiguo,
me desmorono de alegría.
Se deshacen las prisas en el aire frío,
se rinde la melancolía a tus pies,
y al abrazar con la mirada tus mil historias,
comprendo que, aunque el mundo sea inmenso,
mi lugar en el
mapa siempre será este
rincón del cielo.