Sufriremos al empezar a ser más tolerantes y ceder antes las necesidades del otro, nos costará pensar un poco más en el otro que en nosotros mismos y será muy duro tener que ahogar nuestro orgullo y cerrar las heridas de las ofensas del otro para perdonarlo. Pero todo esto valdrá la pena pues en verdad seremos libres y felices. LA VERDAD OS HARá LIBRES.