Se tiene de reconocer que después de tantos años, manejando el
Ayuntamiento a su antojo, que más que un Ayuntamiento parecía “la
casa del
pueblo”, tiene que costar trabajo él abandonarlo, Además perderán esos privilegios de utilizar las calderetas del Ayuntamiento en actos privados, y de utilizar la pista polideportiva para comilonas y demás eventos del P.S.O.E..
Por mi edad solo recuerdo la dictadura franquista de oídas, pero en estos años lo que he vivido en mi pueblo es muy parecido, a lo que
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