Todos los caudillos que la historia conoce, han demandado de los pueblos una confianza absoluta y una fe ciega en su buen hacer. Despreciaban de tal manera la voluntad y el deseo de sus ciudadanos, que aquellos que no mostraban veneración, les imponía el silencio. El Sr. Rodríguez Zapatero empieza a dar síntomas de caudillismo. Pretende imponer a todos los españoles un año de silencio en lo que se refiere a las negociaciones que mantiene con la banda asesina ETA.Nos viene a decir: "Dejad hacer a ... (ver texto completo)