Cuando se me habla de rigor histórico y de espectáculo dantesco aderezado con rubor, se me ponen los pelos como escarpias porque siempre ese rigor lo pide aquel que sólo conoce la historia contada por los mismos, esto es, aquellos que son afines a sus ideas y los demás, botiguers e historiógrafos de medio pelo.A menudo suelen confundir la historia con la histeria y confunden un ataque de tos con una fimosis galopante.Entérate, compañero, que Cataluña no ha estado siempre dentro de tu querida españa, ... (ver texto completo)