Os explicaré un cuento, como hacía Ramón Lull para conversar a los musulmanes: Una vez, en un circo, havia un elefante enorme atado a una estaca. Un espectador que vio tal peculiaridad se pregunto como podía ser que un animal tan grande y poderoso estuviese sometido a una simple estaca, si con solo pensarlo se podía deshacer de ella. Entonces, un anciano, que siempre son la voz de la sabiduría, le explico a este espectador sorprendido que, cuando el elefante era joven fue atado a la estaca e intento ... (ver texto completo)