Es la segunda vez que me quito la boina, y no me importa, delante los comentarios del habitante, del cual me alegro que comparta y disfrute de esta nuestra tierra catalana, a la que honra con su respeto y amor y tolerancia y porque hace constancia que aquí nadie le ha obligado a renunciar a nada, y me parece legítimo que así sea y que conserve sus raíces andaluzas.Gente como ella es lo que queremos los catalanes de bien, porque nos hace sentirnos más fuertes y más orgullosos.Queremos ser un pueblo ... (ver texto completo)