Que agradable experiencia he tenido al visitar y conocer
Beget; merece mucho la pena visitarlo. Entre
montañas, al fondo, sus
paisajes, y sobre todo ese orden y esa limpieza; y haber sabido darle el tono rústico completo; sus
fachadas preciosas, adornadas de elementos arquitectónicos sencillos pero tan bonitos; sus
calles complementadas con jardineras tan bien cuidadas y originales, vivir en Beget, o pasar allí varios días, debe ser uno de los placeres que existen. Y su magnífica
Iglesia con "La
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